
El cerrojo
Jean – Honoré Fragonard (1732 – 1806)
Hacia los 43 años Jean – Honoré decidió que sería rentable plasmar escenas apasionadas y amorosas, en vez de religiosas o clásicas. En ello influyó mucho la demanda que el rey Luis XV exigía a los artistas de la corte: plasmar escenas de placer y sensualidad.
La escena está cargada de una tensión sexual difícil de ignorar. Sólo hay que ver la cara de los amantes y la manzana en la pequeña mesa, el pecado original. La cortina carmesí es claramente una alegoría a la vagina.
gott nytt år 2009
Gracias por tu comentario en mi blog.
El cuadro es estupendo, una imagen fuerte, casi violenta, me gusta el juego de la luz entrando desde el lado derecho, “entrando” desde el sector del varon, para adentrase hacia la izquierda, la profundidad femenina, entre el carmesi del dosel.
En este tamaño de formato (osea, el pc) es dificil apreciar la manzana, si miras atras, hay una botella volteada, se ha derramado…. todo muy sutil, metaforas a travez de los pinceles.
Un abrazo
No había reparado en la botella Carolina, el semen derramado. Toda una metáfora.